La Feria de Abril: excusa perfecta para conocer los misterios y delicias de Córdoba

6 de mayo. Romería de la Virgen de Linares.

El los devotos de la «Conquistadora» podrán venerarla tras recorrer el camino de siete kilómetros que separa el centro de la ciudad del santuario.

1 – 13 de mayo. Concurso de Patios de Mayo.

Esta actividad tiene el mismo calendario que el certamen de Rejas y Balcones. Es una tradición que viene de 1921. Una de las fiestas más importantes y características que ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad.

Una de moros, romanos y judíos: conoce los secretos milenarios de una capital legendaria.

A quien madruga, Dios le ayuda, ¡mucho más en una Catedral que es además Mezquita! La entrada es gratuita si se acude antes de las 9:30. Un buen momento (con el sol aún bajo) para visitar el Guadalquivir y su puente romano, con los cercanos jardines de la Albolafia.

Para desayunar se pueden tomar unos churros en la plaza del Campo Santo de los Mártires. O una tortilla en el bar Casa Santos, que podrían tener un récord mundial en tamaño. Los orígenes romanos de la ciudad nos remontan a cuando presumía de ser una de las urbes más importantes del Mundo, mucho antes de la conquista mora: en su enorme anfiteatro murieron cientos de gladiadores a los que ya sólo sus tumbas recuerdan…

Aparte del puente, que tiene 2.000 años de historia, están las ruinas del templo de Diana y el Museo Arqueológico.

Como toda judería que se precie, la de Córdoba es un poco laberíntica. Ideal para los aficionados a perderse en rincones encantadores. Es muy recomendable la callejuela de las Flores, en la judería cordobesa, donde las paredes se ven adornadas con macetas de geranios y gitanillas. Por encima de esta bonita estampa se encuentra la torre de la Mezquita-Catedral. La calle Pedro Jiménez es conocida como la del Pañuelo por su reducido tamaño y da a una placita, llamada la de los Rincones de Oro, que podría ser la más pequeña del mundo. Tampoco te puedes perder es la calleja de la Hoguera con sus recodos, pasadizos, naranjos, puertas moriscas y placitas que no se sabe si son públicas o pertenecen a los vecinos.

Averroes el médico y Maimónides el filósofo son dos grandes figuras culturales del periodo andalusí. Se dice que Averroes se hizo médico para poder meterse en política, pues curar a la gente era la única manera de asegurarse la vida en una época de batallas y bestialidades. Mucho antes, en la época romana, Córdoba vio nacer nada menos que a Séneca, el más importante filósofo romano.

La Sinagoga de Córdoba es la única que queda en Andalucía. De estilo mudéjar, fue levantada hacia el final de la Edad Media y tras la expulsión de los judíos sirvió como hospital, ermita y colegio. Un último suspiro de la antigua tradición judía española, de la cual proviene la estirpe de los sefardíes actuales.

La Historia del Mundo entero está escrita con letras cordobesas. En el Alcázar de los Reyes Cristianos, fortaleza de estilo gótico, los Reyes Católicos residieron por casi diez años y escucharon por primera vez a Cristóbal Colón. Por fuera es bastante sobrio, como cuartel militar que fue, pero son muy bellos sus patios y jardines. De visita obligada son la torre del Homenaje y la torre de la Inquisición, así como el salón de los Mosaicos. La Puerta de Almodóvar resulta, con la muralla de la calle Cairuán, el vestigio mejor conservado de la ciudadela o Medina que protegía el corazón político de Al Ándalus. Muy cerca encontramos el Mercado Victoria, que merece la pena visitar.

¿Qué comer y beber en Córdoba?

El salmorejo es el plato más conocido de Córdoba, pero no el único. En la calle Lineros se encuentra Bodegas Campos, una bodega con mucha solera cordobesa. En la Judería también tenemos muy buenas opciones de restauración. Bodega Guzmán es muy típica, con sus carteles de corridas de toros. Y fuera de aquí hay tabernas como la de Salinas, con siglo y medio de historia, de donde son conocidas las naranjas picás con bacalao. Y la de El Juramento, con su plato estrella de pimientos rellenos. Ambas se encuentran en la Plaza de la Corredera, en centro urbano abarrotado de terrazas. Porque, ¿qué mejor final para acabar el nuestro día que sentarse en una terracita frente al Guadalquivir?

Otros planes de ocio son los baños árabes, Hammam Al-Andalus, a escasa distancia de la Mezquita-Catedral, para sentirte como un auténtico Abderramán. La piscina del NH Amistad Córdoba está muy bien y podemos continuar relajándonos en el patio mudéjar de este hotel, a caballo entre dos palacetes del siglo XVIII (Plaza de Maimónides).

Planes nocturnos.

Si quieres cerrar como es debido el día, en una ciudad tan misteriosa, a lo mejor has de regresar a la Mezquita-Catedral y disfrutar de sus visitas con luz y sonido. Un espectáculo que se extiende a los cercanos jardines del Alcázar de los Reyes Cristianos. También te puedes plantear asistir a los espectáculos con caballos de las Caballerizas Reales.

Medina Azahara: el descanso del Califa guerrero.

Medina Azahara es una residencia palaciega que Abderramán III construyó a las afueras de su fastuosa capital, en las faldas de Sierra Morena. Ocho kilómetros nos separan de este conjunto arqueológico que fue un día, en el esplendor de Al Ándalus, la residencia de descanso de uno de los más poderosos soberanos de Europa Occidental.

Este Emir andalusí se proclamó Califa (Emperador) y fue conocido por sus obras públicas, sus campañas contra los cristianos en el Norte y la mala leche que gastaba. A un prisionero gallego adolescente, que se negó a servirle como amante, lo ejecutó ordenando su lanzamiento desde una catapulta. Cuenta la leyenda que el pobre muchacho, aún con vida, fue rematado por los guardaespaldas de Abderramán. También tuvo un alarde histórico de crueldad al destruir un distrito entero de la ciudad, el famoso Arrabal, crucificando a muchos de sus habitantes en la orilla del Guadalquivir y desterrando a varios miles de estos rebeldes.

Curiosamente, la de los Omeyas españoles era una estirpe de mandatarios musulmanes con más sangre vascona que árabe: las favoritas de los harénes de estos Omeyas (los Borbones de la época) eran de ese origen, esclavas capturadas en las guerras contra los cristianos. Los fracasos militares de Abderramán III fueron compensados sobradamente por el que sería el más fuerte líder musulmán de España: el invencible Almanzor, un auténtico castigo de Dios para los cristianos. Su ferocidad se dejó sentir muy adentro de los reinos cristianos, al otro lado de las fronteras de Al Ándalus, donde llegó a arrasar ciudades tan importantes como Santiago de Compostela o Barcelona.

Los patios y plazas.

Uno de los grandes atractivos de Córdoba son los patios, que tienen su propio concurso anual entre el 1 y el 13 de mayo. Los hay muy típicos, como el de los Naranjos, con sus columnas y arcos superpuestos que empezó Abderramán I en 785 y terminó Almanzor, dos siglos después. También están los patios señoriales, en el interior de casas particulares y palacetes, algunos de los cuales continenen hermosas arcadas y esculturas. Y están los populares, igualmente declarados en 2013 Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Para asegurar su consevación y conocimiento existe la Asociación de Amigos de los Patios Cordobeses. Son muy recomendables los doce famosos patios del Palacio de Viana, cada uno de ellos con su propia idiosincrasia arquitectónica y de estilo.

La plaza de Capuchinos contiene el famoso Cristo de los Faroles. La plaza del Potro tiene tanta tradición que Cervantes se refiere a ella por dos veces en EQuijote. Si nos gustan las cosas con personalidad, la Posada del Potro está ahí mismo y es recomendable conocer su alargado patio de corrala. El Hospital de la Caridad es otro sitio curioso de la milenaria Córdoba. Fundado en el Siglo de Oro, en un principio estaba destinado a pacientes masculinos que no padecieran enfermedades contagiosas y sobre todo venéreas. ¡Menuda caridad es ésa! En la actualidad es la sede de dos museos, el del pintor Julio Romero de Torres (aquí residió) y el de Bellas Artes, donde son destacables las obras del escultor (también cordobés) Mateo Inurria.

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1 comentar

Mayra 08/05/2018 - 22:29
yo viajé el mes pasado fui con un viaje organizado x estos de maliciosa y la verdad es que muy bien porque te asesoran por el camino sobre las cosas que vas a ver. estuve en sevilla y me encanto..
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