Los sitios mágicos que no te puedes perder en Roma

1. El Coliseo y el Circo Máximo

El Anfiteatro Flavio fue rebautizado así en el Renacimiento, por su enorme tamaño, y data de la época de mayor esplendor del Imperio Romano. Era una manera muy útil de entretener a unas masas embrutecidas por la violencia de la época: los gladiadores se mataban a golpes y cuchilladas, unos mas obligados que otros, con una fama que igualaría la de los actuales futbolistas de élite. Las almas de estos guerreros aún parecen recorrer las calles próximas al Coliseo, donde se encuentra el Circo Máximo o estadio de carreras principal. Aquí se cubrió de gloria el Michael Schumacher hispano de la época, Diocles de Lusitania, el mejor auriga romano de todos los tiempos.

Si quieres saber más sobre los gladiadores y en concreto en España, donde también lucharon y murieron, nosotros te lo contamos.

2. La Fontana di Trevi

Según el mito urbano, quien lance una moneda a la fuente se asegura volver a Roma. Si lanzas dos monedas lo que tendrás será una relacióm amorosa y con tres (¿maldición?) conseguirás un matrimonio o una separación.

Lo que está claro es que es un sitio de magia donde declararte a tu novia, cuando no haya mucha gente mirando, o acudir con los niños y contarles allí alguna historia de ésas que te sugerimos en el blog.

3. La Piazza Navona

Una de las plazas más famosas y espectaculares de la Ciudad Eterna. Sus motivos mitológicos son impresionantes. La musculatura de algunos de sus personajes, un reto para cualquier culturista.

4. La Città del Vaticano

No importa cuál sea tu ideología o religión, el Vaticano es otro monumento más que merece la pena visitar. Son muchas las emociones que puede provocar este recinto que representa un Estado aparte dentro de la propia ciudad de Roma: admiración, respeto, devoción, misterio, experiencia estética… La Historia de Europa y del Mundo nos mira desde estos muros blancos que encierran la jefatura de la mayor organización a nivel mundial: la Iglesia Católica.

La Guardia del Papa son los voluntarios de su Guardia Suiza, jóvenes católicos de esta nacionalidad que se comprometen a proteger al Santo Padre con su vida durante tres años de obligada castidad. También pueden acceder a la selección de fútbol del Estado Vaticano, al igual que el resto de los empleados, aunque supongo que no llevarán las alabardas y los cascos a los partidos.

Cuando marches de aquí, te irás con la extraña sensación de haber visitado un país embutido dentro de otro, pero es que se trata además de una de las más misteriosas sedes de Gobierno del Mundo entero.

5. Foro Romano y Monumento a Vittorio

El corazón social y financiero de la Roma imperial era su Foro Magno, donde se levantaban varios monumentos y entre otros la Columna Trajana: una enorme columna decorativa donde el César hispano Trajano explicaba al Mundo cómo conquistó la moderna Rumanía (Dacia).

No muy lejos está el Monumento a Vittorio Emmanuele II, el primer Rey y Jefe de Estado de la Italia unificada. Aquí se encuentra también la simbólica tumba del soldado desconocido con una «llama eterna», mausoleo construido tras la Primera Guerra Mundial para recordar a esos combatientes perdidos de los que no se tiene ni el nombre.

6. La Vía Apia y las Catacumbas

No debemos olvidarnos de la primera carretera oficial aún en uso de la Historia, la Vía Apia, que lleva el nombre de su constructor. Las catacumbas de los primeros cristianos se encuentran aquí, lugares de reunión y de entierro donde también celebraban misas clandestinas cuando eran perseguidos. Cuenta la leyenda que Jesús pasó por aquí, ya muerto, para aparecerse a un San Pedro que dudaba ante la muerte que rondaba como jefe de los cristianos. Al verle pasar, San Pedro le preguntó que a dónde iba y Jesús le contestó: a dar mi vida de nuevo, dado que tú no te atreves a seguirme hasta el final. Lo que está claro es que San Pedro y San Pablo, los padres de la Iglesia, fueron decapitados en el lugar en que hoy se levanta el Vaticano.

7. La Plaza de España y la Vía del Corso

Dos lugares de referencia. La primera, por ser de las plazas más bonitas de Europa, con su impresionante escalera rodeada de monumentos. La segunda, por tratarse de una calle comercial que atraviesa todo el centro histórico de Roma. La plaza de España (Piazza di Spagna) es llamada así por el Palacio de España, sede de la Embajada Española para el Vaticano y la conocida Orden de Malta. Sobre los secretos de estas dos organizaciones mundiales hablaremos en un artículo que está pendiente de ser escrito…

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