Elegir a los compañeros de viaje es una de las claves para que éste salga genial, regular o fatal. No te concentres sólo en el lugar al que irás, el cómo ni el cuando, ni limites tu atención a lo que vas a llevar en la maleta y el dinero que vas a gastar: hay otro factor que siempre debes tener en cuenta y es con quién viajar, si no piensas hacerlo solo, lo cual no es desde luego ninguna locura: cada vez más gente apuesta por dejarse sorprender y viajar sin compañía inicial, que los buenos viajes nos pueden proporcionar más adelante. Si por el contrario te planteas invitar a tus amigos o conocidos, e incluso a tu pareja, te pido que atiendas estos sencillos consejos para evitar en lo posible malos rollos y que todo salga de maravilla.

1. Examínate a ti mismo
Decía Confucio que cuando veas a un hombre bueno, trata de imitarlo, y cuando veas a alguien malvado, examínate a ti mismo. Nadie somos perfectos pero deberíamos tratar siempre de mejorar y en esto tienen mucho que ver las compañías, para lo cual nos sirve ese otro refrán que dice: dime con quién andas y te diré quién eres. ¡Cuánto más nos vale para situaciones concretas e importantes, por ejemplo viajar juntos! Si elegimos con cuidado con quién salir una noche de fiesta, por qué no, con mucha mayor razón debemos ser cautos a la hora de seleccionar a nuestros compañeros de viaje. No en vano vamos a pasar con ellos una parte importante y a veces irrevocable de nuestro tiempo: elegir mal nos puede arruinar el viaje, las vacaciones enteras e incluso perjudicarnos mucho más allá.

2. ¿Tenéis caracteres compatibles?
Para evitarnos problemas, lo mejor es ser honestos con nosotros mismos y con quienes nos rodean. Si eres una persona que se molesta mucho con el estrés o la incomodidad, o eres muy ansioso en ciertas situaciones que se pueden presentar en un viaje, tal vez querrás buscar un compañero de aventura que sea más tranquilo y que te ayude a manejar la situación. Si por el contrario eres de carácter tranquilo y quieres mantener esa paz, cuando estás en tu derecho, planteate si no te conviene más la compañía de alguien sereno como tú que no te vaya a causar problemas. Hagas lo que hagas, procura siempre adelantarte a las situaciones y en especial a las más perjudiciales: a nadie le agrada enfrentarse a una discusión seria durante un viaje o tener que elegir entre lo que queremos hacer y lo que no, obligados a menudo por un compañero de viaje que sea discordante con nosotros.

3. ¿Qué puede aportar mi compañero a mi viaje?
¿Lo pasas bien con ese amigo o conocido? ¿Tiene gustos parecidos a los tuyos? No confundas una juerga o un rato juntos con algo tan continuado e importante como un viaje: a lo mejor no es el compañero de viaje ideal para ti o no para ese viaje que estás planeando. Y es que no es lo mismo viajar juntos, y eso incluye todo el tiempo que dure el viaje, que verse algunas veces o hablar por teléfono o internet. Viajar juntos pone a prueba a menudo las amistades y hasta las parejas: todos hemos oído de relaciones que se rompen durante un viaje, a veces por lo que sucede en ese viaje y otras veces por causas ajenas, pero que se ponen de manifiesto en esa experiencia juntos fuera de casa.

4. ¿Habéis tenido problemas con anterioridad que puedan afectar al viaje?
Uno de los requisitos de la amistad es saber perdonar y pedir perdón, lo que implica no recordar esas cosas negativas a cada rato. Pero tampoco está de más ser cautos y adelantarnos siempre a los posibles problemas que puedan surgir, lo que implica desde luego volver a las andadas en conflictos anteriores: ¿he tenido problemas de algún tipo con este amigo que puedan incidir negativamente en nuestro viaje? Si es así, lo mejor es plantearse uno mismo en primer lugar si se pueden repetir esas situaciones. Y si creemos que merece la pena darnos todos otra oportunidad en ese sentido, por qué no, tal vez no esté de más compartir con ese amigo nuestros temores: «oye, me pasa esto y quiero comentártelo en confianza, espero que no te moleste porque sólo quiero tener la fiesta en paz contigo».

5. Las cuentas claras desde el principio, para que no haya problemas
¿Habéis discutido antes por dinero, por ejemplo, sobre quién paga una ronda o una cena? ¿Se suele hacer el loco a la hora de llenar el depósito de gasolina que vais a compartir? Si es así, te recomendamos que aclares estas cosas cuanto antes: es un tema recurrente de dicusión y no queremos estropear el viaje por algo tan fácil de arreglar como el dinero. Si estamos prevenidos de lo que puede pasar es mejor anticiparse.
¿Consejos? Propónle hacer un fondo común para esos gastos que compartiréis y trata de ser tú el administrador. Asegúrate de que no haya problemas guardando en lo posible los tickets de los gastos comunes, como las comidas o las entradas a los sitios. Para los costos mayores, como es pagar el hotel o el trayecto, intenta asegurarte de que no te va a dejar ningún cañón para la posteridad: una buena manera es pedirle que pague él la reserva, que confíe él en ti para hacer cuentas luego y no al revés. Si opone resistencia o te presenta excusas para no anticipar los pagos, desconfía, a lo mejor está pensando ya en dejarte a deber alguna cosa.

6. Hablad sobre lo que vais hacer y aseguraos de que coincidís en los planes
Aunque sea tu amigo no tenéis por qué estar de acuerdo y mucho menos en todo. Es fundamental que hables con tu potencial compañero de viaje acerca de los planes que los dos tenéis, los lugares que queréis visitar y las actividades que vais hacer y el tiempo que duran. ¿Te gusta ir al monte y acercarte a la naturaleza? Si es así, no planifiques tu viaje de aventura con un amigo urbanita que odia los insectos y prefiere salir por los bares y hacer compras.
El estilo de vida y los gustos de tu compañero de viajes son muy importantes para ti. ¿Tienes capacidad de adaptación? Entonces no lo pienses demasiado y adelante. ¿Tienes tus dudas de que vayais a hacer un buen tándem? ¿No es la paciencia una de tus principales virtudes? En este caso, te recomendamos que elijas muy bien a tu compañero de viaje o que viajes solo. Gracias a la extensa red de viajeros es muy probable que encuentres con quién viajar y divertirte.

7. Pactad el presupuesto necesario para el viaje
A diferencia de viajar con tu pareja o familia, al viajar con amigos, los presupuestos son mucho más separados y cada uno se ocupa de sus propios gastos, pero esto no significa que el presupuesto tenga que ser pactado por todos: ¿tiene mi compañero la disponibilidad económica necesaria para venirse conmigo en este viaje? ¿Tenemos los dos el mismo estándar de alojamiento, transporte o de viaje en general? Si queremos ir a Nueva York desde Barcelona pero sé que mi amigo está en paro, y apenas tiene dinero en la cuenta, a lo mejor es incluso imprudente ofrecerle un viaje que quizás desea pero claramente no puede costear en ese momento. De la misma manera, si es factible viajar juntos pero uno de los dos tiene menos dinero, lo más lógico es que el que más tiene se acomode a sus posibilidades y no haga gastar al otro en lo que no puede.
Debemos hablar de las condiciones generales del viaje pero también de cuestiones concretas como el tipo de trayecto, si va a ser en clase turista o business, si van a quedarse en hostales o en hoteles de más confort o si van a hacer actividades extra que puedan ser inasumibles para uno de los dos. Viajar juntos es pensar siempre en uno mismo y en el otro.

8. Plantéate los problemas antes de que sucedan
Es mejor prevenir que curar. Las situaciones de estrés o emergencia se pueden presentar en un viaje y cualquier problema puede convertirse en algo serio si no cuento con un compañero de viaje que me apoye, o que incluso empeore lo que está sucediendo. También es importante que valores lo precavido que es tu amigo, en especial si viajan a un país con problemas de orden público o seguridad. Si lo piensas bien, lo que quieres de un viaje es pasarlo bien y volver mejor que marchaste, y para conseguirlo lo mejor es acompañarse de una persona madura pueda aportarnos serenidad y soluciones en situaciones de estrés: no problemas.

9. Sé asertivo: aprende a decir que no si no estás seguro de querer viajar con él/ella
En ocasiones, nuestra buena educación o el miedo a perder una amistad nos puede suponer una rémora a la hora de viajar y otra cosas, a menudo por algo tan simple como no saber decir que no. ¿Notas que te están obligando, entre comillas, a hacer ese viaje que no quieres hacer? Te aconsejamos que no te hagas eso: si quieres viajar sin ese compañero que te aburre, o que no te conviene por cualquiera motivo, lo mejor es no cortarse y cambiar el plan como tú lo creas conveniente.
Tampoco dudes en presentar una excusa para salir del paso si te pone entre la espada y la pared: ante el vicio de insistir está la virtud de irse por las ramas o no contestar. ¡Viajar es un acto voluntario y libre y nadie puede imponernos nada! Cuando notes que te coaccionan de alguna manera, por ejemplo mediante chantaje emocional, no dudes en manifestar tu desacuerdo con tales prácticas. Si es un buen amigo/a no debería tratar de obligarte a nada ni de presionarte. Y si es tu pareja quien lo hace, aunque el tema sea más delicado que con un amigo cualquiera, recuerda que la última palabra sobre lo que haces en tu vida siempre la tienes tú.
Si el análisis de todas estas cuestiones no te convence, a la hora de decidirte a viajar con tus conocidos, plantéate viajar solo antes que mal acompañado.

3 comentarios
Totalmente de acuerdo. Hace unos años hice un viaje en velero con 11 personas que no conocía.
Salimos desde Valencia e hicimos una travesía por Ibiza y Fermentera. Y desde el principio pactamos ruta, horario de comidas, turnos para cocinar, para limpiar y el dinero para extras. Y la verdad es qué por pequeños detalles salio un viaje estupendo. Como para repetir.
Dime con quien andas y si esta bueno me lo mandas!!
Muy bue artículo, elegir mal tus compañeros de viaje no solo te fastidian el viaje sino que se puede romper una buena amistad
Gracias por los artículos son a cual mejor